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Poemas en Prosa. Poemas Humanos. España, aparta de mi este cáliz. Cesar Vallejo


Debe haberme pasado como a aquel universitario del que se dice: ha pasado por la universidad por la universidad no ha pasado por él.
Eso me ha ocurrido. Como sucede con cualquier poesía debe existir un momento para leerla. Instante en el que la mente esté lúcida para encontrar sentido a tanta concreción en las pocas palabras que logran expresar tantos pensamientos. Me ha gustado mucho este: Masa.
Al fin de la batalla, / y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre / y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!» / Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 
Se le acercaron dos y repitiéronle: «¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!» / Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil, / clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!» / Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 
Le rodearon millones de individuos, con un ruego común: «¡Quédate hermano!» / Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 

Entonces todos los hombres de la tierra / le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; / incorporóse lentamente, / abrazó al primer hombre; echóse a andar...

Egos revueltos. Juan Cruz Ruiz.


Lleve a cabo la experiencia. Toque, toque. Golpee con su nudillo en la frente del autor. Comprobará que no es osamenta lo que percibe. Es baquelita. De ella estuvieron hechos los teléfonos cuando no sonaban pegados a la mano sino a la pared. Si a continuación le atusa su pelo, en el extremo más occipital de esa caja negra que es su cráneo, notará un cordón umbilical: conecta directamente con Domingo Pérez Minik. Fue don Domingo quien, desde su exilio interior, hizo que Juan Ruiz sacara partido al listado de teléfonos que le diera Marcos Ricardo Bartanán en el Café Gijón de Madrid, fue él quien dio luz a esos ojos ardilosos y le puso en una mano lápiz y papel, y en la otra un magnetofón. Con esa mirada de quien no rompe un plato, la voz aflautada por el asma y la parsimonia canaria ha logrado acercar a miles de lectores sus preferencias literarias. No solo ha entrevistado a los popes de la literatura hispanoamericana sino que ha sido y es amigo de ellos. De esa amistad, de sus manías, de sus egos escribe en este libro. Lo hace de memoria, la lectura viaja y retrocede en el tiempo, salta, tal y como si estuviese jugando a rayuela. En ocasiones se saca de la chistera tres tristes tigres para lograr una conversación en la catedral, o bien se pierde hasta el amanecer por los vericuetos de las barras de los bares de Macondo, whisky en mano, para festejar la fiesta del chivo.
Pero no solo escribe de memoria. El roce hace al escritor. Juan vuelve a región y, arrullado por las olas de Puerto de la Cruz y por el susurro de la brisa de El Médano, logra escribir párrafos tan buenos como los escritos por los egos más revueltos de la historia de la literatura. 

De camino a Babadag. Andrzej Stasiuk


«Una vez le preguntaron a un viejo gitano por qué los gitanos no tenían su propio estado. “Si el estado fuera algo bueno, seguramente los gitanos también lo tendrían” le contestó. Sí, la Europa sin fronteras es un sueño gitano y no hay más que añadir al respecto».
De camino a Babadag va más allá de la mera descripción de un recorrido por carreteras secundarias en busca de otras formas de concebir la vida cotidiana. Entra y sale de países que existieron en el pasado (Rutenia, Silesia, Prusia, Moravia), que son presente (Polonia, Hungría, Eslovenia, Albania, Moldavia) y que son futuro en la actualidad como Transdniéster. Curiosamente el autor lleva siempre en el bolsillo algunas monedas de más por si son requeridas a su paso por las fronteras y algún dólar para los imprevistos más acuciantes. Sin embargo, siempre describe situaciones en las que fue ayudado por los mismos guardias fronterizos para evitar los sobornos. Suerte la de él pues verse  encañonado en una de esas aduanas es experiencia difícil de olvidar, al menos en mi caso, aunque luego la recuerdes con una sonrisa.

De camino hasta llegar al delta del Danubio Stasiuk se convierte en el eslabón perdido entre Kapuscinski y los blogueros viajeros de hoy a la hora de acercarnos unas tierras y unas gentes estigmatizadas por la otra Europa.

La muerte juega a los dados. Clara Obligado.


A veces te llegan lecturas inesperadas. Pides a un amigo un libro de la biblioteca La Orotava y aparece con dos. Este ha sido el caso. Dentro de la lectura de uno metes el otro, cuyo sello: “Páginas de espuma” predispone a disfrutar de buenos relatos. Ya lo dice la contraportada: relatos al límite de la novela. Los primeros van hilando una historia que acaba desapareciendo entre los siguientes, que no estando mal, vienen a cuento más con el título que con la trama inicial, hasta que en los últimos vuelven a aparecer conexiones con la apertura.
También habla la contraportada de “experimental”. Puede que ese aspecto sea el que facilite la impresión de que algunos de los relatos intercalados ya estuvieran escritos y estén insertos porque así lo acordaron editor y autora. 

Crimen. Agustín Espinosa.


Ochenta años después de su publicación buena parte de la lectura de Crimen es fácil de entender y sus contenidos surrealistas son asequibles a la comprensión lectora haciéndose la misma placentera y de admiración ante la capacidad de la mente humana para plasmar por escrito el producto de sinapsis cerebrales que afloren a la realidad desde rizomas neuronales  del subconsciente para convertirse en orquídeas literarias. Desentrañar otros ovillos de la materia gris implica una segunda lectura, y una tercera, y una...
Todo un descubrimiento a pesar de como quien dice nació y vivió aquí al lado.
Como opción para acercarse a este autor leer: Oda a María Ana, Primer premio de Axilas sin depilar 1930.

https://www.yumpu.com/es/document/view/14822331/poesia-surrealista-en-espanolpdf-8771-kb-webnode/97

Estas ruinas que ves. Jorge Ibargüengoitia.


El regreso de un catedrático a su pueblo para dar clase en una universidad de provincia da pie para especular en torno a su encuentro con otros profesores y sus mujeres, con los miembros de la cantina, a propagar chismes e interrelacionar con la clase privilegiada. Será él quien propagará la noticia de la falsa enfermedad cardiaca de Gloria, su alumna favorita, a la que mantendrá alejada, al creer que su maltrecho corazón sería incapaz de soportar un orgasmo. A su vez no tiene inconveniente en mantener relaciones con la mujer de un compañero suyo de claustro.
Lejos de tratar la vida pueblerina como un infierno el protagonista la describe con cierta ironía lo que facilita le sea más tolerable.

En la propia novela el autor hace un avance de su novela Las Muertas. Desde mi punto de vista la más lograda por el malogrado escritor, nacido en Guanajuato, México, y muerto en el accidente de Avianca, en Mejorada del Campo, Madrid.

SEPTIEMBRE. Rosamunde Pilcher


  Rosamunde escritora británica que en septiembre cumplió 92 años es, qué casualidad, autora del libro que tiene por título también el mencionado mes y, curiosamente la acción comienza en el mes de mayo, relacionado con mi anterior lectura.
Principalmente la acción se desarrolla en Escocia y trata de la vida de cuatro generaciones de un clan familiar, los amigos y los conocidos. En mi opinión el libro debería contener una relación de los personajes que intervienen, pues al terminar la lectura, debido a lo extenso del libro ya no recuerda uno lo que ocurrió en el mes de mayo.
Al principio se trata de organizar una fiesta por sus 21 años para Katy, nieta de Violet, para seguir con el tema central que es el cumpleaños de la abuela que cumple 77 años donde asistirán personas que se encuentran en diferentes países de Europa y América. La abuela dice o dirá que cuando la inviten nuevamente no asistirá a ningún cumpleaños más, porque ya es vieja. Un personaje deslumbrante por su belleza y su personalidad es Pandora que abandona el lugar y regresa  después de transcurrido mucho tiempo. Ello le permite a la autora haciendo uso de un soberbio despliegue, narrar la vida de los personajes, describiendo sentimientos, ambientes  y situaciones con un alto grado de maestría. Dibuja múltiples facetas del ser humano y la lectura es de una gran placidez, disfruta uno, aunque aparecen peleas matrimoniales, infidelidades e incluso una sobrina desequilibrada, que pone la nota convulsiva, pues ya se sabe que los locos, los niños y los borrachos se caracterizan por su espontánea sinceridad; van con la verdad por delante. Al final, el hablar sinceramente en el matrimonio lo arregla todo y al benjamín de la familia no le llevarán nuevamente al internado y ya no tendrá que dormir con Moo. 

Incertidumbre. Paco Inclán.


La primera incertidumbre es la edición. Segundo trabajo del escritor, y en rústica no es muy frecuente. ¿El apellido como reclamo? Otra incertidumbre más a la que el propio autor, quién sabe, en un futuro pueda meter el estilete de su pluma para crear relatos que, sin pertenecer al mundo del realismo mágico, tienen su magia para hacer dudar de la verosimilitud de los mismos, pues deben estar escritos a camino entre la experiencia propia, el estudio del contexto y la acertada forma de presentarlos a caballo entre la vedad y la ficción.

Los pasos de López. Jorge Ibargüengoitia.


Cada 15 de septiembre el Presidente de la República de México hace ondear la bandera de ese país y dirige un discurso a la población en el que comienza con el Grito de Dolores. Se puede leer en Wikipedia que: El Grito de Dolores es considerado el acto con que dio inicio la guerra de Independencia de México. Según la tradición, consistió en el llamado que el cura Miguel Hidalgo y Costilla, en compañía de Ignacio Allende y Juan Aldama, hizo a sus feligreses con el fin de que desconocieran y se sublevaran en contra de la autoridad virreinal de la Nueva España en la mañana del del 16 de septiembre de 1810, para lo cual tañó una de las campanas de la parroquia de Dolores, hoy municipio de Dolores Hidalgo, estado de Guanajato.

Ibargüengoitia novela los prolegómenos a este grito y sus consecuencias. Esta ficción novelada posiblemente se acerque más a la realidad que la historia oficial o al menos es mucho más entretenida y divertida de leer.

Cuentos de Galitzia. Andrej Stasiuk.


Galitzia se encuentra al norte de los Cárpatos. En sus tiempos principado y reino de Galitzia es hoy un territorio a caballo entre Ucrania y Polonia. En esa Europa profunda tiene lugar estos cuentos. Sus personajes se mueven en una pequeña localidad perteneciente a una cooperativa agrícola estatal de gran tamaño, al estilo de los koljós soviéticos, existentes en Polonia entre los años 1949 y 1991. Su primer cuento habla de la vida de Józek, el último tractorista de la zona, luego desfila el herrero Kruk, el matarife Kosciejny y también la Tasca, el Lugar, la Noche, y poco a poco va surgiendo Galitzia y frases como: “Cuando en la zona imperaba el comunismo, tesorero mayor de la grisura, la caseta parecía una pecera sucia en la que flotaban unos cuantos cepillos de dientes, tres clases de cigarrillos y la cara blanca y aburrida de la quiosquera”.
A inicio de este siglo tuve la oportunidad de viajar de Salzburgo a Praga. Al cruzar la frontera esa grisura aplomó la ilusión.

Me ha gustado mucho Andrzej Stasiuk.